El gobernador de la Provincia, doctor Alberto Rodríguez Saá, durante una cena navideña con las familias afectadas por las inundaciones de marzo de los departamentos San Martín, Ayacucho y Chacabuco, se comprometió que para el 25 de agosto de 2016 los damnificados tendrán resueltos todos sus problemas de infraestructura. Muchos de ellos perdieron la totalidad de sus bienes.

Inconvenientes generados por la humedad, algún derrumbe, la caída de un techo o inclusive la pérdida total de la vivienda, provocados por las lluvias e inundaciones de principio de año en el norte de la provincia, serán solucionados antes del 25 de agosto de 2016, día de San Luis. Ese es el plazo máximo y compromiso que el gobernador Alberto Rodríguez Saá asumió en la noche de Navidad en una cena que compartió con más de treinta familias de los departamentos San Martín, Ayacucho y Chacabuco, muchas de ellas son las que más sufrieron la furia del agua.

La cena fue realizada en el Hotel del Dique La Huertita y fueron invitadas las familias que más pérdidas tuvieron en sus viviendas por los embates de las lluvias de marzo de este año.

La ministra de Turismo y Las Culturas, Liliana Bartolucci, expresó que fueron seleccionadas “de manera simbólica” las familias más afectadas de los tres departamentos que sufrieron por las inundaciones, pero que en realidad fueron más de 300 las evacuadas en ese momento y que aún luchan por reponerse.

También participaron los intendentes y legisladores de esos departamentos, funcionarios y el jefe de San Luis Solidario, Guillermo Musri, a quien el jefe de Estado le solicitó expresamente que trabaje a partir del próximo lunes en conjunto con los intendentes para realizar un relevamiento, caso por caso, de las viviendas y un estudio de zonas de riesgo para que no se vuelva a repetir este tipo de siniestros.

Durante el brindis, Alberto Rodríguez Saá transmitió a las familias que ésta es la máxima prioridad en cuanto a políticas de viviendas y que el último plazo es el 25 de agosto, pero que muchos problemas estarán resueltos en los próximos meses.

El gobernador compartió la mesa con cinco jefes de hogar de los distintos pueblos afectados y con los intendentes de Quines y Tilisarao. Lo mismo hicieron los legisladores y otros intendentes que compartieron mesas con las restantes familias.