Entre aplausos, el gobernador ingresó a las 20:30 a un recinto colmado. Lo acompañaron el ministro de Medio Ambiente, Campo y Producción, Sergio Freixes, y el intendente de Merlo, Miguel “Rody” Flores.

“Creo que nunca en la historia de San Luis hemos estado como hoy, mirándonos a la cara y hablando de nuestros problemas”, le expresó al inicio de la charla al numeroso auditorio conformado por comerciantes y pequeños productores del departamento Junín.

“En el país hay hambre, desocupación y anuncios de un fin de año difícil, y el año que viene en el primer trimestre, según el propio gobierno nacional, será muy complicado para los sectores más vulnerables”, analizó, para describir luego cómo la crisis afecta al pequeño comerciante: “Es muy difícil porque la semana pasada vendimos nuestros productos con un dólar a $20 y ahora tenemos que reponer con un dólar a $40”, dijo.

“No podemos solucionar la política económica nacional, pero sí podemos buscar la forma de mitigar cuando vienen dolores, por eso cuando hay desocupación y falta de trabajo hemos generado el Plan de Inclusión Social, por ejemplo”, explicó, para referirse luego a la decisión anunciada días atrás de adelantar el pago de la última cuota del incremento para la adimistración pública.

Este análisis de la situación económica por la que atraviesa el país fue el preludio para explicar porqué decidió otorgar este crédito blando de $50.000 a los comerciantes de la provincia que facturen hasta $3.500.000 al año, y que se devolverá sin intereses y en cuotas fijas.