El primer mandatario puntano criticó el proyecto del Gobierno nacional para pagarle a los “fondos buitres”.

Entre tanta adhesión de sus pares al proyecto del gobierno nacional para allanar el pago a los “fondos buitres”, la voz discordante del gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, sonó fuerte, firme, decidida. Con críticas a la iniciativa impulsada por el presidente Mauricio Macri, el mandatario puntano dijo que “endeudarse es un tremendo error” y que, si esta ley debe salir, que sea “bajo la regla del Nunca Más: Nunca Más endeudarse, Nunca Más deuda externa y grupos dominantes que nos generen tanto atraso y corrupción”.

“¿Cómo puede ser que el juez (Thomas) Griesa nos tiene que decir qué leyes tenemos que aprobar?”, preguntó el Gobernador ante el plenario de las comisiones de Presupuesto y Economía Nacional del Senado, donde se analiza la propuesta del Ejecutivo que ya tiene media sanción de Diputados.

Las preguntas incisivas continuaron: “¿Por qué no enfriamos el partido? ¿Por qué no nos serenamos? ¿Por qué no pensamos que Argentina puede solucionar sus problemas sin endeudarse? ¿Por qué no le pedimos al presidente de la Nación que hablemos de la deuda interna? ¿Por qué tenemos que ceder la soberanía?”.

“La deuda externa es el lugar o la forma donde está presente la más grande corrupción que tiene y ha tenido la República Argentina”, indicó Alberto.

Se quejó también de que tanto “el gobierno de (Eduardo) Duhalde, Néstor y Cristina Kirchner y ahora (Mauricio) Macri, conociendo todos el caso de Alejandro Olmos y el fallo del juez Jorge Ballesteros, prorrogaron la jurisdicción al juez Thomas Griesa de Nueva York (Estados Unidos)”.

El 13 de julio de 2000, el juez federal en lo Criminal Jorge Ballesteros dio por terminada la causa penal iniciada por Olmos: en un  fallo histórico, calificó de “ilegítima y fraudulenta” la deuda externa.

Las palabras del jefe de Estado sanluiseño estuvieron en línea con las pronunciadas el último miércoles por su hermano, el senador Adolfo Rodríguez Saá, quien pidió incluir en el proyecto dos artículos nuevos que dispongan que sea el Congreso el encargado de autorizar el endeudamiento externo de aquí en más, y que también sea el Parlamento el que decida ante un posible cambio de jurisdicción a tribunales extranjeros.

Esto encendió la alarma en el oficialismo. Rápidamente el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, salió a decir que “lo responsable” es que el proyecto oficialista sea aprobado sin modificaciones en la Cámara alta para “no poner en riesgo” el pago de la primera cuota del preacuerdo con los “buitres”, previsto para el 14 de abril.

Si el proyecto es modificado en el Senado (lo votará en el recinto el 30 de este mes) deberá volver a Diputados, lo que pone en riesgo el cumplimiento del plazo que Griesa le puso al gobierno de Macri.

Al cuestionar el apuro de la Nación en pagarle a los fondos especulativos, Alberto contó que en un encuentro con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, le dijo que “mucho mejor que endeudarse, es sentarnos a hablar de solucionar la pobreza de los argentinos”.

“De última —dijo—, veamos que ésta sea la Ley del Nunca Más, y curar los dolores del pasado, dar un escarmiento a los Judas argentinos, que son los que están atrás de los ‘fondos buitres’, que están cerca: altos economistas y funcionarios ligados a la Argentina. Borramos la causa pero los dólares los tienen los propios argentinos; creo que tenemos que tratar el tema con profundidad”.