Las fuerzas federales están a un paso de empezar a usar las pistolas de descarga eléctrica. A través de una resolución publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno informó que compró las primeras 100 unidades.

Se trata de pistolas Taser del modelo X 26, a las que se le suman 1000 cartuchos operativos y 600 de práctica. La compra fue realizada a la empresa AXON y representó un desembolso de 5.285.000 pesos para el Estado.

Cada uno de los dispositivos costó 862 dólares, aunque en el Gobierno indicaron que «las compraron por la mitad del precio inicial». Es que, en marzo, durante el anuncio, la cotización estimada había sido de 1.663 dólares cada una.

La adquisición había sido anunciada en mayo y después de una «licitación pública internacional» se efectuó la operación con la empresa AXON, que se adjudica la presencia en 100 países del mundo.