El vicegobernador, Carlos Ponce; el titular de la cartera medioambiental, Cristian Moleker; y legisladores por el departamento San Martín, llegaron este lunes hasta Paso Grande. Durante la visita, se acordaron acciones concretas en pos del crecimiento productivo de la localidad.

En el marco del Plan de Lucha Contra la Pobreza, anunciado por el Gobernador, Alberto Rodríguez Saá; el Estado sanluiseño, a través del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción, trabaja con el objetivo de lograr el desarrollo productivo en cada rincón de la provincia.

En este contexto, el vicegobernador, Carlos Ponce, el titular de la cartera medioambiental, Cristian Moleker, legisladores por el departamento San Martín, funcionarios provinciales e intendentes de la zona, arribaron este lunes a la localidad de Paso Grande para abordar el crecimiento industrial de la zona.

Como parte de la visita, la comitiva recorrió las instalaciones de Plásticos Norte, empresa que realiza el control de calidad a productos de Papelera del Plata, firma radicada en Naschel. “Recibimos artículos que presentan alguna falla, les hacemos un tratamiento especial, los empaquetamos y, finalmente, los enviamos a Papelera para su posterior comercialización”, explicó el gerente de la empresa, Diego Escudero. Actualmente, la firma cuenta con 47 empleados.

Además, se refirió a la nueva planta que se emplazará en la localidad y generará nuevos puestos de trabajo: Plastibak. “El objetivo de esta firma es trabajar en el reciclado del PET (específicamente botellas), que compraremos a las Plantas de Reciclado y Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos de la provincia”, explicó.

Y amplió: “Durante la visita, le expliqué a las autoridades el funcionamiento de la maquinaria y lo que será la puesta en marcha de la misma. Hoy tenemos más de un 60 % listo. En principio, incorporaremos cerca de 15 personas, pero el objetivo es llegar a 21 operadores”.

Sobre el funcionamiento de la maquinaria, precisó: “Una vez que llega el PET, se procede a la trituración y, luego, se distribuyen los distintos materiales: por un lado el polipropileno y, por otro, las etiquetas. El resultado es el material PET molido, limpio, llamado escama”. Y adelantó: “La idea es vender este material dentro de la provincia y ahorrar el costo de traslado a quienes lo compren. Este producto puede usarse para monofilamento, reciclarlo para botellas, sillas, etc. En un futuro, queremos ver hacer un producto terminado desde acá”.

Finalmente, destacó que es una gran posibilidad para el desarrollo industrial de Paso Grande, un pueblo con un poco más de 700 habitantes. “Sin dudas será un proyecto positivo para la localidad. Entre Plásticos Norte y esta nueva planta, emplearemos serán cerca de 100 personas se contratadas”, concluyó.