En las casas de electrodomésticos de la ciudad aseguran que la demanda pegó un salto en los últimos días.

En la búsqueda. Ayer al mediodía, los locales estaban llenos de gente que quería volver a casa con un aire o un ventilador.

Con más de treinta grados y el sol que pegaba fuerte al mediodía, no era el mejor momento para acarrear cajas por el centro, pero el esfuerzo valía la pena. Y es que el calor apuró a varios puntanos que ayer a la mañana salieron a comprar un aire acondicionado para sobrevivir a las altas temperaturas. Los responsables de las casas de electrodomésticos aseguraron que las ventas repuntaron a mediados de la semana pasada y se incrementaron entre un treinta y un cien por ciento respecto a lo que comercializaron en el resto del mes.

“Hoy (por ayer) y el sábado se llevaron un montón. Calculo que va a continuar unos días más, porque llovió, pero ya salió el sol de nuevo”, dijo Nicolás, gerente de Naldo Lombardi, quien destacó que recibieron a muchos clientes que buscaban un aire acondicionado, pese a la suba en el precio que sufrió el producto unos días antes. Y destacó que si bien hay más movimiento en la calle porque los empleados cobraron el aguinaldo y varios aprovecharon las compras navideñas, el calor fue el gran disparador de las ventas. Lo mismo afirmó Eduardo, encargado de salón de Frávega, quien aseguró que hasta la tercera semana de diciembre casi no tuvieron pedidos, pero apenas empezó a ponerse en rojo el termómetro, se les llenó el local y la demanda de los equipos creció un treinta por ciento.

En Cetrogar, el aumento fue del sesenta por ciento, en comparación a lo que comercializaron diariamente a principios de diciembre. Así lo aseguró Martín, gerente de la tienda, quien comentó que la venta se destapó en los últimos quince días y que el primer tramo de diciembre estuvo bastante parada por las lluvias. Pero donde más se notó el cambio fue en Ribeiro, ya que Diego, responsable de la sucursal que está en Paseo del Padre y Colón, dijo que a partir del martes 22 sus clientes comenzaron a solicitar más aires acondicionados y compraron hasta un cien por ciento más de lo que se habían llevado en el resto del mes. Incluso, contó que en el negocio también ofrecen la colocación y que en vez de hacerla dos días después deben realizarla en la misma jornada, por la cantidad de pedidos que tienen.

Cuando El Diario recorrió las tiendas ayer al mediodía, encontró a varios puntanos preguntando cuál era el equipo más conveniente para su hogar, cuánto salía y, sobre todo, qué facilidades de pago podían utilizar para llevar aire fresco a su casa. Aunque en todas las tiendas de electrodomésticos el pago de contado es casi una especie en extinción, Eduardo detalló que quienes compran en Frávega apuestan a las doce cuotas sin interés, mientras que Musimundo y Ribeiro contaban con promociones de hasta veinticuatro. Y en Naldo Lombardi y Cetrogar, los clientes también optan por el crédito de la casa.

Martín explicó que los más vendidos son los de dos mil trescientas o tres mil frigorías, porque refrescan espacios de entre veinticinco y treinta metros cuadrados. Es decir, sirven para las habitaciones o para el living. En su local, cuestan desde seis mil setecientos pesos; en cambio en el comercio de Nicolás oscilan los nueve mil y en Ribeiro y Frávega arrancan en seis mil quinientos pesos. Aunque hay otros más baratos o más caros, según el tamaño, la marca o si además de aire frío, largan calor.

Los puntanos no sólo arrasaron con los aires; algunos se llevaron ventiladores para combatir la ola de calor con una alternativa más económica. Y es que rondan entre los setecientos pesos y los cinco mil y el responsable de Naldo Lombardi destacó que es la opción con más demanda apenas comienza el verano, ya que los clientes tardan un poco más en decidirse a invertir más dinero en refrigerar la casa.

Cuánto sale estar fresco

Los aires de hasta tres mil frigorías, que sirven para refrigerar una habitación o un living, cuestan entre $6.500 y $9.000.

Los más caros que estaban en exhibición alcanzaban hasta $12 mil o $18 mil, aunque depende del negocio, la marca y el tamaño del producto.

Una opción más económica son los ventiladores, que van de $700 a $5 mil.

Los aires portátiles tienen menos demanda y valen entre $9 mil y casi $13 mil.

La mayoría de los puntanos paga en cuotas.