La inversión bruta realizada en la Argentina acumuló entre enero y julio último U$S 48.569 millones, con lo cual se mantuvo en el 20,5% del Producto Interno Bruto, nivel que sigue estando por encima de los registros de los últimos 35 años.

Asimismo, el 20,5% del PIB que significa la inversión bruta en Argentina, tomando los números de la consultora privada Orlando Ferreres & Asociados, supera en tres puntos porcentuales al 17,6% que registra Brasil.

En el país, la formación bruta de capital como porcentaje del PIB en la década de los ’80 promedió 19,3%; en los ’90, aun con la ola privatizadora y la aplicación de políticas de libre mercado se ubicó en 18,4%; en momentos de la crisis más profunda que atravesó la Argentina, entre 1999 y 2002, esa cifra descendió a 16%; y entre 2003 y 2010 alcanzó un promedio de 20,3%, de acuerdo con las cifras de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

El nivel actual de inversiones que tiene la Argentina se encuentra en sintonía con el promedio de toda América latina, que está en 20,8% del PIB regional.

En cuanto a la inversión pública, también en la última década se alcanzaron los niveles más altos comparativos con las anteriores, y así mientras en 1989 representaba 1,7% del PIB, en 1998 pasó a ser de 1,5%; en 2002, de 1,2%; y en 2010 se ubicó en 2,4%, también de acuerdo con la Cepal.

Ese mismo número, 2,4% es el nivel de inversión pública promedio de la última década en Chile respecto de su PIB.

En el país trasandino, y de acuerdo con el último Informe de Política Monetaria (IPoM) que emite el Banco Central de Chile, la Formación Bruta de Capital Fijo experimentó una caída de 8,1% interanual en el segundo trimestre de este año, con lo que acumuló cuatro trimestres continuos de derrumbe.

En el tercer trimestre de 2013, la inversión retrocedió 1,5% interanual, en el último del mismo año, cayó en un 12,5%; y en el primero de 2014, bajó 5,5%.

También en Brasil, la formación de capital cayó 11,2% interanual en el segundo trimestre según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), agravándose un proceso que pasó de una suba de 7,3% en el tercer trimestre del año pasado, a un resultado neutro de 0,3% en el último de 2014; y a una baja de 2,1 en el primero de 2014.

Si se compara con lo sucedido en Chile y Brasil, la desaceleración de la inversión bruta en Argentina resultó más suave, ya que, de acuerdo con los números de Orlando Ferreres, la tasa que en el tercer trimestre del año pasado crecía 5,2% interanual; pasó a subir 2,6% en el cuarto; para luego bajar 1,6% en el primero de 2014 y descender un 2% en el segundo.