El movimiento constante en la investigación por el crimen de Anahí Benítez (16) deja en claro que lejos está de resolverse. Tras la detención de Marcos Esteban Bazán (34), el segundo sospechoso tras las rejas, su abogado aclaró que, si bien no pudo acceder al expediente para conocer qué pruebas llevaron a la Justicia a detenerlo, su cliente “tiene expresa voluntad de declarar”.

“Todo lo que tenemos ahora son meros indicios, cuando tome vista del expediente y de los elementos precisos que tiene la fiscalía para pedir la detención de mi asistido voy a dar explicaciones. Mi cliente ya tiene la voluntad expresa de declarar”, dijo a la prensa el abogado Lucio de la Rosa, quien contó que Bazán vive solo en la casa que ocupa dentro del parque Santa Catalina, donde fue hallado el cadáver de Anahí. También contó que tiene una novia que va a visitarlo y aclaró que el hallazgo de cabellos y de ropa de mujer en su casa son por el momento “solo indicios”.

Según De la Rosa, el único antecedente penal de Bazán es una detención por infracción a la ley de drogas hace más de una década: “Lo único que tuvo fue a los 18 años un problema por fumar marihuana, lo agarraron con dos porros”.

Silvia, la mamá de Anahí, trabaja como enfermera en el hospital Gandulfo, donde aparentemente también trabajaría la madre de Bazán. De la Rosa confirmó ese vínculo laboral pero aclaró: “Esto no implica que mi cliente sea autor del hecho”. “Brindaban tareas en un mismo establecimiento pero eso no implica que tengan un vínculo muy cercano”, explicó el abogado, y aclaró que la madre de Bazán “dejó de prestar tareas hace dos años”.