El papa Francisco admitió que teme «el derramamiento de sangre» en Venezuelay que le «aterra» la violencia que podría desatarse por la crisis política en ese país sudamericano.

«¿Qué es lo que me asusta? El derramamiento de sangre», dijo el Sumo Pontífice en el vuelo que lo trae de vuelta de Panamá.

El pontífice argentino reiteró que desea una «solución justa y pacífica» y reconoció que no se pronunciaba «sobre lo que hay que hacer porque sería una imprudencia pastoral de mi parte y haría daño».