El papa Francisco recibió hoy como regalo un Lamborghini Huracán, que decidió subastar y destinar lo recaudado a la caridad.

El vehículo, que puede alcanzar los 300 kilómetros por hora, es de color blanco y tiene líneas doradas, los colores del Vaticano. Su precio en Italia es de 185.000 euros (219.000 dólares).

Responsables de Lamborghini entregaron el elegante auto, de color blanco y con detalles en oro amarillo, al pontífice argentino delante de su residencia en el Vaticano. Francisco se apresuró a bendecir el vehículo. Y a estamparle su firma en capó.

Parte de los fondos que se obtengan con la subasta en Sotheby’s se destinarán a la reconstrucción de las comunidades cristianas de Irak devastadas por el grupo ISIS.

El objetivo es permitir que los cristianos desplazados “puedan regresar por fin a sus raíces y recuperen su dignidad”, explicó el Vaticano.