Fue el sábado en Calabria, en medio de una visita por el sur de Italia. El obispo de Roma le dio la bendición, un beso y fue ovacionado por la gente del lugar.

El Papa no deja de sorprender con sus gestos y sus demostraciones de amor. En medio de su viaje por el sur de Italia, Francisco detuvo este sábado la caravana que lo trasladaba por una ruta de Calabria para saludar a un enfermo y a su familia que aguardaba su paso al margen del camino.

Como ya es costumbre, el obispo de Roma ordenó detener la marcha y bajó del auto. Un sencillo Ford Focus azul sin vidrios blindados ni nada ​que ponga distancia entre él y la gente.

La sorpresa de los residentes quedó plasmada en un video amateur: Los habitantes del lugar explotaron en aplausos y gritos cuando Francisco le dio su bendición y saludó con un beso en la frente a un joven postrado que la familia del enfermo le acercó. “Bravo Francisco”, gritaban los hombres y mujeres del lugar, testigos del gesto del Pontífice.

Unos 50 segundos, lo que duró su parada en la ruta, bastaron para que una decena de personas, que tuvieron contacto directo con la máxima autoridad de la Iglesia Católica, explotaran en júbilo por su demostración de afecto.

Una vez más, fue a través de las redes sociales que se conoció la noticia. Ivan Parfenie, un joven habitante del poblado donde se detuvo la caravana, fue quien registró la visita inesperada y no dudó en subirla a YouTube, con un título más que claro: “Papa Francesco si e fermato a casa nostra” (Papa Francisco se detuvo en nuestra casa). A partir de este momento, los comentarios que recibió el video reflejaron el amor que despierta la gestión del Papa argentino al frente de la Iglesia: “Papa Francisco… Dios entre nosotros”, escribió en un comentario un usuario de la red social.

Tal fue la emoción que generó el Papa con su visita sorpresa que un miembro de la Policía italiana no resistió y segundos antes de la partida de la caravana, se acercó a la ventanilla trasera y le agradeció su gesto al Papa con un besó en la mano.

Todo se dio en el marco de la visita pastoral a la Diócesis de Cassano all’Jonio, en la región italiana de Calabria, donde Francsico se reunió con un grupo de presos, enfermos terminales y ancianos, tal como informó la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

El Papa salió en helicóptero del Vaticano a las 7.25 del sábado y aterrizó cerca de las 9.00 en la explanada del penitenciario ‘Rosetta Sica’ de Castrovillari, donde se encontró con los reclusos, sus familias y algunos de los funcionarios del penal.

Un vez terminada la visita al penal, Francisco se trasladó, de nuevo en helicóptero hasta Cassano all’Jonio, donde visitó el campo de deportes Pietro Toscano. Tras una breve ceremonia de acogida, fue al centro de cuidados paliativos para enfermos terminales Giuseppe Moscati.

Cerca del mediodía, el Santo Padre se encontró con el clero diocesano en la Catedral y minutos después de las 13:00 almorzó en el Seminario Juan Pablo I con los pobres asistidos por la Caritas Diocesana y con los jóvenes de la comunidad terapéutica ‘Mauro Rostagno”.La visita pastoral también incluyó un encuentro con los ancianos de la residencia ‘Casa Serena’ y una Misa en la Piana de Sibari.

Finalmente, Francisco emprendió en helicóptero su regreso al Vaticano, a donde llegó cerca de las 19:30.