La historia del “Todo Pasa”, dos palabras que marcaron el modo de vida del presidente de la AFA.

Detalle de las manos de Julio Grondona con el anillo que lo caracterizaba. (DPA)

Detalle de las manos de Julio Grondona con el anillo que lo caracterizaba. (DPA)

Julio Grondona cuenta por qué decidió quitarse el anillo de “Todo pasa”.

“Lo primero que hice fue sacarme el anillo, esto no pasa más”.

Con la voz resquebrajada, don Julio sacó al aire su lado más humano. La muerte de Nélida, su compañera de vida durante 50 años, trazó una bisagra en la historia del presidente de la AFA. Rompió su enorme caparazón. Se sacó el anillo.

La historia del anillo tiene su origen en el año 1300 AC, época en la que el rey Ramses II ocupaba el trono del Imperio Egipcio. La leyenda cuenta que Ramses no estaba conforme con su vida personal ni con su reinado y que decidió compartir sus penas con un sabio de la región. Cuando se reencontraron, tras una larga charla, el sabio tenía un regalo para el rey: un anillo. “Tiene grabada una inscripción en el lado interior”, le dijo. Y le encargó que cada vez que se encuentre triste o sin fuerzas, mire la leyenda del anillo. Y que también repita la escena cuando esté eufórico y satisfecho. La frase que escondía el anillo era: “Esto también pasará”.

Don Julio leyó la historia de Ramses durante un viaje por Egipto y desde fines de los 90 decidió ponerse en el dedo meñique de su mano izquierda el famoso anillo con dos palabras contundentes que marcaron su camino: “Todo pasa”. Fue un obsequio de Noray Nakis, uno de sus más fieles amigos dentro el fútbol, histórico presidente de Deportivo Armenio y actual vicepresidente de Independiente.

El propio don Julio explicó en declaraciones periodísticas por qué decidió mutar la frase original al “Todo pasa”. “El faraón coqueteaba con dos chicas y mandó a hacer dos anillos iguales, para que ambas pensaran que habían sido elegidas como la más linda de su harem. Alguien le preguntó a Ramses qué pasaría si las chicas se llegaran a cruzar y veían el anillo, a lo que el faraón respondió: ‘todo pasa'”, recordó Grondona. Y precisó: “Me gustó esa filosofía para enfrentar los problemas reales y los que muchas veces inventan y así evitar decir algunas cosas que, en mi boca, siempre tienen mucha más trascendencia”.

Grondona logró transformar esas dos palabras en un concepto, en un modo de vida. Vio pasar gobiernos nacionales de diferentes ideologías, vio pasar entrenadores con estilos dispares, vio pasar conflictos en el fútbol argentino que parecían insalvables, vio pasar triunfos y fracasos. Solo la muerte de su esposa lo hizo despojarse de su anillo. “Esto no pasa más”, le dijo a Oscar González Oro en una entrevista por Radio 10. En esa misma charla aseguró que en 2015 dejaría su cargo en la AFA.