Los restos del naufragio del Titanic fueron golpeados el año pasado por un submarino, y el gobierno de Estados Unidos mantuvo el accidente en secreto, según informa el medio inglés The Telegraph.

El líder de la expedición admitió el martes que el sumergible Triton de última generación colisionó con el naufragio en julio cuando «corrientes intensas y altamente impredecibles» causaron que el piloto perdiera el control. Es la primera colisión con el Titanic hecha pública desde que se descubrió el naufragio en 1985.

El líder de EYOS Expeditions confirmó que hubo contacto con el Titanic debido a las fuertes corrientes oceánicas, pero insistió en que cualquier daño podría haber sido menor.

La información surgió antes de una batalla judicial histórica para decidir el futuro del Titanic, más de un siglo después de que el barco se hundiera en el Atlántico Norte.

La presión de los familiares, unida a la amenaza concreta del primer proyecto de desguace parcial de la proa con el fin de extraer tesoros del interior, ha obligado a Gran Bretaña y Estados Unidos a firmar un tratado internacional para impedir toda visita no autorizada al buque, que yace en la profundidad (más de 4 kilómetros de agua) a unos 600 kilómetros de la costa de Terranova.