La justicia del Vaticano condenó al sacerdote Carlo Alberto Capella a cinco años de cárcel y el pago de una multa de 5 mil euros por posesión y distribución de pornografía infantil.

Capella, de 51 años, fue consejero de la Nunciatura (el cuerpo diplomático del Vaticano) en Washington DC, donde las autoridades lo investigaron por su actividad en la web, que llegó a incluir el pedido de fotos a jóvenes de entre 14 y 16 años en chats.

El sacerdote aseguró que la mudanza a los Estados Unidos le produjo “un conflicto interior, un sentimiento de vacío y de inutilidad”, como explicó al comienzo del juicio.