Alfredo Olmedo. Foto: Clarín.

Solo faltó un voto para llegar a los 129 que necesitaba la oposición este miércoles para conseguir el quórum de la sesión especial en la Cámara de Diputados. Lo que buscaban era tratar los proyectos que proponen congelar y retrotraer las tarifas de los servicios públicos.

Pero el proyecto no fue el protagonista de la tarde, sino el salteño Alfredo Olmedo. Antes de que llegue la hora señalada para que el jefe de la Cámara, Emilio Monzó, levantara la sesión, Olmedo insistió con que lo haga antes de tiempo. “Estoy de acuerdo en lo que quieren plantear, lamentablemente no hay quórum. Una vez más la política fracasa en nuestro país y no se le da respuesta a la gente”, dijo.

Tras el fracaso, los diputados opositores, al tomar la palabra en minoría, criticaron al Gobierno y Olmedo volvió. Cuando el salteño volvió al recinto le gritaron “corrupto” y “coimero”.