Este domingo se desarrollaron las elecciones presidenciales en Bolivia pero con el 83,76% de las mesas escrutadas el Tribunal Electoral suspendió el escrutinio provisorio. Todo parecía apuntar a un balotaje entre el candidato oficialista, Evo Morales, y el opositor, Carlos Mesa.

La decisión generó malestar tanto en la ciudadanía como en organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), que instó a través de Twitter a que el proceso de publicación de los datos «se lleve a cabo con agilidad y transparencia».

En esta misma línea, Mesa también hizo uso de la red social para convocar una marcha con el objetivo de impedir que «se manipule un resultado que obviamente nos lleva a segunda vuelta». Además, acusó directamente al Gobierno de haber dado la orden de interrumpir «arbitrariamente» la el recuento provisorio de votos.