Mientras toda Francia se detenía al unísono en un minuto de silencio recordando a las víctimas del atentado contra el semanario Charlie Hebdo, que dejó 12 muertos, varias instituciones europeas expresaron su solidaridad con sentidos homenajes.

Uno de los actos más emotivos fuera de las fronteras francesas tuvo lugar en Londres, en el Parlamento británico, cuando todos los diputados y los lores se unieron en un minuto de silencio, mientras alzaban en sus manos lapiceras y bolígrafos.

El gesto, repetido mucho en varios países en las últimas 48 horas, buscaba recordar y homenajear a los ocho periodistas y caricaturistas que figuraron entre los 12 fallecieron en el atentado de ayer.

“Compañeros, gracias por apoyar hoy al pueblo de Francia”, sentenció el presidente de la Cámara de los Comunes británica, John Bercow, al terminar dos minutos de silencio y dar por terminado el acto.

En tanto, en España, todos los niveles del Estado nacional, desde el rey Felipe VI hasta el Parlamento y los jueces, guardaron un minuto de silencio en honor a las víctimas francesas.

La noticia de la masacre en el semanario parisino Charlie Hebdo por presuntos islamistas reavivó los temores en Madrid a un nuevo ataque, una década después de los atentados de un grupo islamista marroquí afiliado a Al Qeada contra la estación de Atocha, que dejaron más de 190 muertos.

Además de elevar el nivel de alarma antiterrorista, por segundo día consecutivo Madrid vivió una falsa amenaza en el centro de la ciudad. La estación de subte de Nuevo Ministerios fue desalojada y el servicio interrumpido temporalmente luego que policía descubrió un “paquete sospechoso” en un tacho de basura. Después se supo que se trataba de una caja de zapatos que tenía escrito “Storm” (tormenta en inglés) en la parte superior, según informó la policía madrileña al diario local El Mundo.

Mientras hubo otros homenajes en ciudades de Ucrania, Turquía y China, uno de los lugares de Europa donde más se sintió hoy el duelo francés fue en Bruselas, sede de la Unión Europea (UE).

Un nutrido grupo de eurodiputados de diferentes países y colores políticos se concentró en la explanada Simone Veil, frente al Parlamento Europeo, para defender “la libertad de prensa, la tolerancia y el respeto”. Cumplieron un minuto de silencio levantando carteles que decían “Soy Charlie”, y se les sumaron unas cien personas que pasaban por allí y se detuvieron pese a la lluvia y el frío.

“Jamás aceptaremos la violencia que pone en peligro nuestros valores fundamentales”, dijo el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz.

La Comisión Europea y el Consejo de la UE también hicieron sus homenajes en sus respectivas sedes en Bruselas, marcadas también por un minuto de silencio.

En tanto, Francia se unió al mediodía (8 de la mañana hora argentina) en un minuto de silencio, que en París estuvo acompañado por el sonido de las centenarias campanas de la histórica Catedral de Notre Dame, al costado del río Sena.

Instituciones públicas, oficinas privadas, redacciones de canales, radios y diarios, todos en el país pararon sus actividades a esa hora.

El presidente francés, François Hollande, eligió estar al mediodía en la Prefectura de París, muy cerca de Notre Dame, donde acompañado por el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, recordó a las diez víctimas civiles y a los dos policías que fueron ejecutados ayer.

La Federación Internacional de Periodistas y la Federación Europea de Periodistas, por su parte, realizaron un acto de homenaje en el edificio Résidence Palace, donde tienen sus oficinas distintos medios de comunicación.

Al caer la noche, la ciudad de París realizó un último homenaje a las víctimas al apagar las luces de la Torre Eiffel.

Esta noche no hubo multitudinarias marchas en París y en Europa como hubo ayer, pero más de mil personas volvieron a desafiar el frío y retornaron a la Plaza de la República en la capital francesa con los carteles que rezan “Soy Charlie”.

En Estambul, una larga columna de personas también tomaron el centro comercial de la ciudad turca para expresar su solidaridad con las víctimas francesas y su repudio a los atacantes.

En Lisboa, la capital portuguesa, cientos de manifestantes levantaron una vez más los carteles que dicen: “Soy Charlie”.