El cuerpo sin vida de Julen Roselló, el nene que mantuvo en vilo a todo el mundo luego de caerse en un pozo mientras jugaba en el pueblo español de Totalán, fue encontrado sin vida en la madrugada del sábado por los rescatistas que luchaban por rescatarlo hace casi dos semanas.

La triste noticia fue confirmada por la Guardia Civil española a través de su cuenta de Twitter, en la que lamentaron la muerte de Julen.

Los rescatistas mantenían viva la esperanza de recuperar a Julen con vida, a pesar de que estaba atrapado en un pozo de más de 100 metros de profundidad y apenas 25 centímetros de diámetro bajo un «tapón de tierra» desde el pasado 13 de enero.

Del operativo participaron un total de veintiséis efectivos, ocho de la Brigada de Salvamento Minero, diez guardias civiles –ocho especialistas de montaña y dos de actividades subacuáticas- y ocho bomberos.