La faltaban tres años para completar una larga condena y ya había salido decenas de veces del penal, por eso parecía raro que se hubiera fugado.

Un triple homicida que cumplía condena en una cárcel de Galicia, en España, fue asesinado por otros dos presos durante una salida transitoria. Las autoridades lo habían registrado como fugado, pero estaba enterrado en una granja.

Fernando Iglesias Espiño fue declarado en rebeldía el 13 de agosto porque no apareció al final de su salida transitoria, la número 81 desde que fuera condenado a 25 años de cárcel por matar a su mujer e hijos en 1996.

El hombre estaba a tres años de quedar en libertad y era un preso ejemplar, según el jefe del penal de Pereiro de Aguiar donde cumplía su condena, informó el sitio El Mundo. Su fuga fue tratada como una rareza.

La verdad tardó cuatro meses en salir a la luz: Iglesias Espiño había sido asesinado de un golpe en la cabeza por dos amigos suyos del penal que querían quedarse con 26 mil euros de había cobrado de una herencia.