Durante 17 años, la Policía de China buscó a un hombre que estaba condenado por trata de niños y mujeres y que se había fugado de un centro de detención. Finalmente, fue encontrado en un acantilado gracias a un dron.

El procedimiento fue realizado en una zona cercana a la ciudad natal del prófugo y debido a la densa vegetación y a lo empinado de la montaña fue necesario el uso de drones. Uno de los dispositivos fue el que logró divisar, el jueves 19 de este mes, lo que parecían ser unas chapas de color azul y residuos domésticos junto a una cueva.

Por lo tanto, efectivos de la Policía decidieron llegar hasta el lugar y caminaron más de una hora para encontrar el refugio de unos dos metros cuadrados en el que Song fue hallado, por lo que se entregó sin ofrecer resistencia. Según indicaron, durante mucho tiempo el hombre no se bañó y utilizó botellas de plástico para conseguir agua potable en el barranco.

Además, debido al largo tiempo que pasó sin hablar, tuvo problemas para comunicarse con las autoridades. Sin embargo, confesó que había escapado de su lugar de detención y había huido hacia su ciudad natal, en cercanías de la que encontró la cueva en el acantilado que adoptó como su hogar.