Los miembros de la Cámara encontraron al presidente de Estados Unidos presuntamente culpable de los cargos abuso de poder y obstrucción al trabajo del Congreso.

En la votación llevada adelante por la acusación por presunto abuso de poder, un total de 233 congresistas votaron a favor (contra 197) de llevar a Trump a juicio.

Y en el caso de la supuesta obstrucción al trabajo del Congreso, la votación para llevar por ese motivo a juicio también al presidente de Estados Unidos se aprobó por 229 votos frente a 198 en contra.

El mandatario afronta esta situación a casi tres años de una presidencia turbulenta, plagada de conflictos e investigaciones.
Se le acusa de haber presionado al presidente ucraniano Volodímir Zelensky para llevar a cabo investigaciones que dañasen al ex vicepresidente y aspirante demócrata Joe Biden.

El procedimiento extraordinario está contemplado en la Constitución y puede acabar con la destitución de un mandatario.

El proceso previo de impeachment salió adelante gracias a la mayoría demócrata de la Cámara y esa misma mayoría votó a favor de juzgar a Trump en el Senado.

Una vez en la Cámara alta, cambiarán las tornas y será la mayoría republicana la que, salvo sorpresa, absuelva al presidente americano.

El Comité Judicial de la Cámara ha acusado a Trump de abuso de poder y obstrucción al Congreso.

El cargo de obstrucción se debe al torpedeo de las investigaciones por parte del mandatario.

Ahora, en el Senado, con 53 senadores republicanos del total de 100, también está amarrada la absolución, ya que un veredicto culpable requiere la mayoría de dos tercios.

Es la tercera vez en la historia que Estados Unidos procede al impeachment de un presidente. El primero, Andrew Johnson, en 1868, lo superó por un voto. El segundo Bill Clinton, en 1999, también quedó exonerado. Richard Nixon, que sí vivió la investigación previa, no llegó al Senado porque dimitió antes por el caso Watergate. (NA)