Edward Carter tiene hoy 60 años y trabaja en la cadena de comida “Zingermans” en Mihigan, Estados Unidos. Estuvo encerrado por violar a una embarazada en el baño de la universidad Wayne State en 1974, pero fue liberado en 2010 después que se encontraran nuevas huellas dactilares que apuntaban a otro sospechoso. Ahora la justicia determinó que sea indemnizado con US$1.700.000.

A pesar de lo que vivió, Carter aseguró que no guarda rencor por todos los años que “le fueron quitados”. Su abogada aseguró que el hombre nunca perdió su fe y que “es un testimonio de su voluntad que siguió afirmando su inocencia”.

Junto a otro hombre, son la primeras personas en ser indemnizadas gracias a una nueva ley del estado de Michigan que entró en vigor en marzo y que garantiza US$50 mil por cada año que una persona condenada por error pasa en la cárcel.

Entre otros requisitos, la ley establece que la condena tiene que haber sido revertida por el hallazgo de nueva evidencia.