Según su abogado, el “valijero” no está preocupado por la causa de presunto lavado de activos. Ahora está detenido en la cárcel de Ezeiza.

El financista Leonardo Fariña “está más preocupado” con su procesamiento por supuesta evasión agravada, por lo que cumple prisión preventiva en la cárcel de Ezeiza, que con su más reciente encausamiento por presunto lavado de activos.

Así lo reveló hoy su abogado defensor, Iván Mendoza, y explicó por radio La Red que esa situación se deriva de que en definitiva “el procesamiento y embargo” de su cliente, el miércoles, por supuesto lavado de activos “es sin prisión preventiva”.

Para el letrado “es fundamental unificar los procesos” contra Fariña, que llevan el juez federal de La Plata Manuel Blanco y su colega porteño Sebastián Casanello porque, según argumentó, en ambos “se lo está investigando por los mismos hechos”.

Además, Mendoza opinó que en el fallo de Casanello “el juez en ningún lado lo relaciona (a Fariña) con Lázaro Báez ni Austral Construcciones” por lo que, añadió, “quedó desvirtuada toda aquella mentira periodística que lo vinculaba” Ayer Casanello dictó el procesamiento de Fariña y el financista Federico Elaskar y dictó embargos de 32 y 27 millones de pesos, respectivamente, en la causa en que también está imputado Báez.

El juez detectó que Fariña “lavó” 30.314.971 de pesos y Elaskar otros 25.252.242, mediante la compra de autos y camionetas de alta gama, propiedades, campos, empresas y movimientos de dinero en cuentas bancarias.

También fueron embargados el departamento en el que Fariña vivió con su ex esposa, la modelo Karina Jelinek; un auto BMW, una Ferrari, un campo en la provincia de Mendoza y acciones de tres sociedades sospechadas de haber intervenido en las maniobras.

Fuentes judiciales revelaron que la decisión de Casanello deja por ahora al margen a Báez, sobre quien adoptó medidas para profundizar la investigación, para lo que resulta indispensable la colaboración de los poderes judiciales de Panamá y Suiza.

En otra causa conexa, Casanello sobreseyó a Báez por presunta extorsión a Elaskar luego de un dictamen del fiscal Guillermo Marijuán, que pidió desvincular al empresario por falta de pruebas.