El suizo Roger Federer lo hizo de nuevo: ganó un partido increíble y es semifinalista del Abierto de Australia, el primer Grand Slam del año.

Roger venció al estadounidense Tennys Sandgren (100) por 6-3, 2-6, 2-6, 7-6 (8) y 6-3, en un partido en el que salvó siete match points, tras tres horas y 31 minutos de juego.