El gobierno adelantó que buscarán castigar las movilizaciones no autorizadas y castigos más duros para quienes participen de enfrentamiento. Prometió que en la próxima protesta habrá más detenidos.

Arrinconado por las protestas de los chalecos amarillos, el gobierno de Francia busca cambiar la legislación para sancionar a quienes se manifiesten sin previa autorización y castigar con más dureza a quienes participen en disturbios o enfrentamientos.

El primer ministro Édouard Philippe declaró que el Gobierno comprobó que “los métodos (de protesta) han cambiado”, de modo que consideró que es necesario modificar la respuesta de las autoridades.

Además, durante una entrevista con el canal TF1 adelantó que durante la novena manifestación de los chalecos, que será el próximo sábado, habrá “más detenciones” porque habrá una “movilización considerable” de fuerzas de seguridad.