El gobierno de Francia presentó el miércoles pasado una ley para penalizar a quienes cometan abuso sexual en la calle con multas que van entre los 90 y 750 euros.

“Combatir el acoso en la calle es importante, porque es el comienzo de un contínuum de violencias sexistas”, afirmó Marlène Schiappa, titular de la Secretaría de Estado para la Igualdad Mujeres-Hombres y quien está al frente del proyecto de ley.

“Frenar a la persona que es violenta en el espacio público es una manera de luchar contra todo acto de violencia sexual”, insistió al presentar una veintena de “recomendaciones” para penalizar el acoso sexual en la calle

Uno de los primeros retos de los legisladores fue definir los límites de lo que se considera acoso sexual. “De la misma manera que hemos sabido definir el acoso moral en el trabajo en la ley, podemos definir el ultraje sexista”, dijo Schiappa.

En el informe, se propone un nuevo concepto legal, el “ultraje sexista y sexual”, como base para la sanción de “toda proposición, comportamiento o presión de carácter sexista o sexual que atente contra la dignidad de la persona por su carácter degradante o humillante”, o que cree una “situación intimidatoria, hostil u ofensiva”.

Las multas ante esta infracción serán de 90 euros se pagan de inmediato, de 200 euros si el pago se extiende 15 días y hasta un máximo de 750 euros si se abonan pasados los dos meses.

Por otra parte, proponen el desarrollo gubernamental de una aplicación de teléfono que permita registrar comportamientos de acoso sexual, así como campañas de sensibilización desde las escuelas y, también, a nivel institucional, como en los ayuntamientos.