Un juego de diferencias. Esa fue la lógica que siguieron este mediodía el actor Oscar Martínez y el periodista Diego Brancatelli en el programa “Almorzando con Mirtha Legrand”. Sin gritos pero con tonos que marcaron distancia, los dos expresaron sus conceptos contrapuestos sobre la gestión kirchnerista y la prensa.

El primer roce llegó con el relato de un episodio que vivió Oscar Martínez en un acto realizado por la Presidenta para apoyar a los actores y productores argentinos que viajaron a presentar sus películas al Festival de Cannes, en Francia.

“Cuando la señora Presidente ingresó hizo varias referencias a mucha gente que estaba alrededor mío, muy cálidas. Cada vez que la señora se daba vuelta me veía pero probablemente como hace mucho no hago televisión no me saludó ni hizo referencias”, reconstruyó Martínez, quien, si bien en una entrevista previa con Alfredo Leuco había manifestado sentirse “ninguneado” por Cristina Kirchner, bajó el tono a su malestar y, en esta oportunidad, calificó a la situación como “incómoda”.

El actor aclaró que, a diferencia de lo vivido con la Presidenta, la ministra de Cultura de la Nación, Teresa Parodi, le dedicó palabras muy respetuosas. “Me dijo que estaban abiertas las puertas del Ministerio, que por favor la llamase. Se lo agredecí. Y me tomó de los brazos y me dijo: ‘yo sé todo’. Supongo que se referiría a que yo no estoy identificado con la gestión oficial. Me repitió: ‘yo sé todo pero las puertas están abiertas’. Estuvo muy bien”.

En ese momento, el periodista Diego Brancatelli salió a cruzarlo. “Oscar dice que la política la padece y que nunca un artista tiene que estar a favor del oficialismo. Políticamente, creo, que no vas a estar de acuerdo ni con este gobierno ni con ningún otro oficialista”, analizó el periodista kirchnerista.

Su evaluación fue desestimada de inmediato por Martínez, quien señaló: “Son cosas distintas. Yo me refería a que el artista no debe ser oficialista. Pero no lo he dicho yo, sino intelectuales, por ejemplo, cuando se abrió Carta Abierta, David Viñas, quien era un hombre re contra comprometido. Él dijo: ‘en la medida en que un intelectual o un artista se identifica tan fervientemente con una causa política pierde libertad de opinión’. En ese sentido, hablé yo”.

La prensa y su función actual fue otro de los puntos que los encontró divididos. Durante el almuerzo, Martínez aseguró que “hay un aparato de prensa de destrucción del pensamiento opositor”.

Al escucharlo, Brancatelli marcó la diferencia. “No comparto con Martínez que haya un aparato destructor de la ideología opositora. Es seguir con la división”, afirmó, aunque no pudo continuar con su exposición.

El actor lo interrumpió: “Hay una lista de programas que todos conocemos, los programas de 678”., marcó. Frente a un choque nuevo, Mirtha pidió armonía: “Salgamos del tema, terminemos en paz y en gracia de Dios”.