Una extraña coincidencia tiene sorprendida a toda Gran Bretaña. Es que dos hombres que no se conocen entre sí, pero que son increíblemente parecidos, quedaron sentados uno al lado del otro en un vuelo y se sacaron una selfie para documentar la similitud.

Todo comenzó cuando Neil Douglas se aprestaba a tomar asiento en un avión con destino a Galway, en Irlanda, y descubrió que su lugar estaba ocupado por Robert Stirling, un pelirrojo de barba muy parecido a él.

“Cuando le avisé que era mi lugar y miró hacia arriba, pensé: es igual a mí”, aseguró Douglas.