Los investigadores se centraron en dos excavaciones cerca de la actual Jiliomodi, a unos 20 kilómetros de Corinto y 95 kilómetros de la capitalina Atenas: el área donde un cementerio organizado de los períodos helenístico y romano se junta con varios edificios y un segundo lugar donde se identificaron los primeros restos residenciales de Tenea.

En la zona del cementerio se identificaron siete nuevas tumbas, cuatro de las cuales datan de la época romana y otras tres son de la época helenística, aunque una de ellas fue reutilizada por los romanos.

Los restos encontrados en ellas pertenecían a dos hombres y cinco mujeres, así como dos niños. Todas ellas estaban decoradas con jarrones, monedas y joyas de oro, bronce y hueso.

Entre los hallazgos hay un anillo con un sello que representa a la deidad Serapis en un trono, un espejo con una representación de la diosa Higía -deidad de la curación, la limpieza y la sanidad-, y varias monedas, entre las cuales tres datan de los primeros días de Corinto como colonia romana, en torno al 44-40 a. C.