Uno de los documentos más reveladores de la historia de la física ha sido descubierto recientemente en una biblioteca de Londres, en posesión de la Royal Society desde hace al menor 250 años.

Se trata nada más y nada menos que de la tesis que le valió ser considerado como hereje y acabar en la horca a Galileo Galilei, el trabajo del físico, matemático y filósofo. En esta carta de 1613 perdida, Galilei rebatía la idea respaldada por la iglesia de que el Sol giraba alrededor de la Tierra.

Este primer texto heliocéntrico fue enviado a la Inquisición el 7 de febrero de 1615 por el fraile dominico Niccolò Lorini y la segunda versión de esa carta ahora se guarda en los Archivos de los Secretos del Vaticano. El original, sin embargo, ha sido rastreado y descubierto por Salvatore Ricciardo, un joven investigador italiano de la Universidad de Bérgamo.

Estaba dirigida a su amigo Benedetto Castelli, un matemático de la Universidad de Pisa. En ella, Galilei no sólo defendía su ahora irrefutable teoría, sino que, además, sostenía por primera vez que la investigación científica debe estar libre de la doctrina teológica.