El Grupo Halcón realizó un megaoperativo en el asentamiento Los Paraguayos, Quilmes. Desbarataron una banda narco que había montado un corralón como pantalla. Los agentes bajaron de un helicóptero en el medio del lugar y estuvieron apoyados por compañeros que se infliltraron simulando ser cartoneros. Además, había agentes camuflados entre los pastizales.

Según fuentes policiales, la banda tenía su propio “ejército”. Su cabecilla sería una persona apodada “Chiqui”, que solía estar en una cancha de Piki Volley (un deporte que mezcla fútbol y volley) que estaba en la entrada del asentamiento. A metro de ahí tenían montado un corralón de materiales de construcción que usaban de pantalla. Para llegar hasta ahí, había que pasar una serie de controles que el líder de la banda había montado en el barrio.