El caso de Lakhan Kale, de nueve años, revela un grave problema social y causó estupor al difundirse en un diario. Su abuela, que vive en la calle, lo ataba para poder ir a trabajar.

La imagen de un niño de nueve años vestido de azul que permanece tendido en el piso y atado a un poste de una vereda durante una agobiante tarde de calor en Bombai, India, dio la vuelta al mundo y causó estupor, indignación, tristeza.

Se llama Lakhan Kale. Es sordomudo y sufre parálisis cerebral y epilepsia. Su abuela, que se encuentra a su cuidado, lo ata al poste para mantenerlo a salvo mientras ella va a trabajar; vende juguetes y guirnaldas de flores a la vera de las rutas.

“¿Qué más puedo hacer? Él no puede hablar, entonces, ¿cómo le diría a alguien que se perdió?”, dice su abuela, una “sin techo” de 66 años que coloca a Lakhan amarrado a la parada de colectivos.

El papá del chico murió hace varios años y su madre abandonó la familia, contó la abuela a la agencia AFP.

Una foto de Lakhan atado apareció en un diario local la semana pasada y despertó los sentimientos de ayuda y caridad entre organizaciones, por lo que el niño fue ubicado en una institución que ahora lo cuida.

Activistas dijeron que el caso de Lakhan no fue una gran sorpresa dentro de la India, donde aquellas personas que sufren discapacidades enfrentan a diario la discriminación y la falta de asistencia.

La abuela explicó que Lakhan por lo general comienza a caminar cuando puede hacerlo y corre el riesgo de que esté solo en la ciudad, con lo cual no hay nadie que pueda detenerlo y protegerlo de que no se meta en el tránsito cuando ella y su otra nieta, Rekha, de 12 años, salen a ganarse la vida.

Por las noches, lo ata a su pierna mientras duermen en la calle, sólo así puede asegurarse de que el niño no se vaya. “Yo estoy sola. Nadie me prestó atención hasta que salió la nota en el diario”, se lamentó la mujer. “Él estuvo en una escuela especial, pero lo enviaron de vuelta”, contó.

La asistente social Meena Mutha, trabajó para ubicar a Lakhan en un hogar estatal al sur de Bombai, que aloja tanto a niños con discapacidades como a indigentes. “Las residencias son muy muy escasas. Ahí se encuentra el principal objetivo para que el gobierno haga algo, la responsabilidad social para otorgarle centros de residencia a niños como Lakhan”, explicó Mutha.