Inglaterra derrotó a Túnez por 2 a 1 con el tiempo reglamentario cumplido y un cabezazo de su capitán y figura, Harry Kane, en un partido que se disputó en la ciudad de Volgogrado por el Grupo G del Mundial Rusia 2018.

El propio Kane también fue responsable de la apertura del marcador a los once minutos del primer tiempo y Ferjani Sassi, de penal a los 35 de la misma etapa, marcó el empate parcial para los tunecinos.

Con esta victoria Inglaterra cortó una racha adversa de ocho años sin victorias mundialistas, tras vencer a Eslovenia 1 a 0 el 23 de junio de 2310 en el Mundial de Sudáfrica.