Irán recibió el regreso de las sanciones estadounidenses con un simulacro militar de defensa aérea y el reconocimiento por parte del presidente iraní, Hassan Rohani, de que su país enfrenta una “situación de guerra”, elevando la tensión en Oriente Medio.

Washington aplicó una segunda ronda de sanciones económicas y financieras contra Teherán que suponen un duro revés para su economía. Sin embargo, anunció que China y otros siete países (India, Italia, Grecia, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Turquía.) no se verán afectados por ahora.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, anunció que estos ocho países se beneficiarán durante seis meses de una exención de las sanciones que Washington volvió a imponer a Teherán. Vale decir que podrán seguir comprando petróleo a Irán.

En mayo, Estados Unidos abandonó el acuerdo nuclear internacional suscrito con Irán en 2015, diseñado para impedir que el país persa desarrollase armas nucleares a cambio del gradual levantamiento de las sanciones internacionales.