Foto: web.

El jueves por la mañana tuvo lugar una ofrenda floral en el memorial Yad Vashem, en la cual participaron supervivientes de la Shoá y delegaciones llegadas de todo Israel.

A las 10 en punto los conductores se bajaron de sus coches, los autobuses se detuvieron y los peatones se juntaron en las calles. Los estudiantes guardaron los dos minutos de silencio en los centros escolares.

Una hora después de la sirena, los israelíes debían empezar a recitar los nombres de las víctimas del Holocausto en Yad Vashem así como en el parlamento israelí en una ceremonia llamada “Cada persona tiene un nombre”.