Este martes se iniciará un nuevo ciclo en un San Lorenzo que tocó fondo desde lo futbolístico y que pide a gritos un cambio de aire para renovar ideas, ilusiones y objetivos. No terminó para nada bien la era de Claudio Biaggio, que había comenzado con fuerza gracias a buenos resultados inmediatos. Pero eso no se sostuvo con el juego y todo se fue cayendo de a pedazos, primero quedando afuera de la Copa Sudamericana, después alejándose cada vez más en la Superliga y por último siendo eliminado de la Copa Argentina por Temperley. El desembarco de Jorge Almirón propone el cambio que muchos estaban esperando por el club de Boedo.

En las primeras horas del lunes, después de la derrota del domingo por 1 a 0 ante Talleres bajo el interinato de Diego Monárriz, la dirigencia de San Lorenzo, con el presidente Matías Lammens y el vice Marcelo Tinelli a la cabeza, llegó a un acuerdo final de palabra con Jorge Almirón, quien había arribado al país proveniente desde México en la noche del sábado.