Hoy el plazo llega hasta 1993 y quieren llevarlo a 2003.
El Gobierno estudia ampliar la moratoria previsional para permitir que más gente, a la que le faltan algunos o todos los años de aportes, pueda jubilarse.

Si bien este mecanismo –que entró a regir en 2005– sigue vigente, ahora tiene el inconveniente de que permite incluir en la moratoria los aportes no ingresados como máximo hasta septiembre de 1993. La idea en el Gobierno es extender ese plazo 10 años, hasta 2003.

De acuerdo a la legislación previsional, las mujeres de 60 años o más y los varones de 65 años o más pueden jubilarse si reúnen más de 30 años de aportes.

El problema es que como rige hasta septiembre de 1993, muchas mujeres que hoy tienen 60 años –es decir que nacieron en 1954– sólo podrían declarar 21 años de aportes: desde 1972, cuando cumplieron los 18 años y se empieza a aportar al sistema, hasta 1993. En este caso no podrían jubilarse porque les faltarían 9 años para completar los 30 años requeridos y deberían cancelar la totalidad de esos aportes –una suma muy alta– o empezar a trabajar y aportar de ahora en más.

Lo mismo pasa, pero más atenuado, con los varones. Los que hoy tienen 65 años –nacieron en 1949– podrían justificar 25 años, desde que cumplieron los 18 años en 1967 hasta 1993. Les faltarían 5 años.

Según fuentes oficiales, a partir de 1995 hubo un fuerte incremento del número de desocupados y de empleos en negro que se potenciaron con la recesión y luego con la crisis de 2001/02. Y ahora esa gente tiene el problema de que no tiene aportes realizados y no reúnen uno de los dos requisitos de jubilación.

Actualmente, la ANSeS paga 5,9 millones de beneficios y otro 1,4 millón de pensiones no contributivas. Además, hay que sumar los jubilados provinciales de las Cajas no transferidas y los retirados y pensionados de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.

De este total, 2,5 millones de personas pudieron jubilarse en los últimos años, con el haber mínimo, justificando algunos o todos los 30 años requeridos a través de la moratoria, deduciendo la ANSeS de sus haberes cuotas por el costo de la moratoria. Eso además les dio derecho a recibir la atención médica del PAMI y elevó la tasa de cobertura previsional, relación entre el número de jubilados y pensionados y el total de las personas en edad de estar jubilados.

De todas maneras, algunos funcionarios no están tan entusiasmados con la medida. Entre otras cosas, porque esto podría reavivar las quejas de los que están próximos a jubilarse o de los jubilados que aportaron 30 o más años y que están cobrando haberes bajos con relación al sueldo de los últimos años. Y de los 340.000 jubilados que tienen juicios iniciados contra la ANSeS por la mala liquidación de sus haberes.