Se revisarán los datos obtenidos hasta el momento para asegurarse de que el análisis y las conclusiones son correctos. Mientras, se intensificará el rastreo en un área más amplia del fondo marino.

El equipo que busca desde hace casi dos meses al avión desaparecido de Malaysia Airlines infirmó que se revisarán los datos obtenidos hasta el momento para asegurarse de que el análisis y las conclusiones son correctos. Asimismo, se intensificará el rastreo en un área más amplia del fondo marino en el sur del Océano Índico.

El viceprimer ministro australiano, Warren Truss, dijo que se elaborará un mapa del lecho marino en esa zona que nunca ha sido cartografiada, en una conferencia de prensa posterior a un encuentro con representantes de Malasia y China en Camberra.

Truss explicó que se intentará sumar vehículos autónomos y equipos de sonar a los trabajos de búsqueda que hasta ahora ha realizado el submarino autónomo Bluefin-21, prestado por Estados Unidos.

Este sumergible no tripulado se encuentra a bordo del buque australiano Ocean Shield, que se dirige a la ciudad australiana de Perth para antes de continuar con esta nueva fase de búsqueda cuyo costo se estima en unos 56 millones de dólares.

Truss también anunció que el Centro de Coordinación de Agencias Conjuntas se trasladará de Perth a Camberra, donde el próximo miércoles continuarán las reuniones tripartitas para analizar la financiación y la disponibilidad de equipos, entre otros asuntos.

Mientras, el primer ministro de Malasia, Najig Razak, reiteró el compromiso del Gobierno malasio de mantener la búsqueda hasta que se encuentre el avión. “Aunque hasta ahora todavía no hemos obtenido ningún resultado, el Gobierno tiene la determinación de continuar con la búsqueda en cooperación con países amigos, en particular Australia, que ha mostrado un compromiso extraordinario para ayudar a Malasia a encontrar nuestro avión”, dijo Najib Razak según el diario “The Star”.

El vuelo MH370 de Malasya Airlines despegó el pasado 8 de marzo de Kuala Lumpur con destino a Beijing. El avión desapareció de las pantallas de los radares a los 40 minutos de haber despegado y cambió de rumbo en una “acción deliberada”, según las autoridades malasias, para cruzar el Estrecho de Malaca en dirección contraria a su trayecto inicial y terminar, según se cree, en el sur del Índico.

Viajaban a bordo 153 chinos, 50 malasios, siete indonesios, seis australianos, cinco indios, cuatro franceses, tres estadounidenses, dos neozelandeses, dos ucranianos, dos canadienses, un ruso, un holandés, un taiwanés y dos iraníes que utilizaron los pasaportes robados a un italiano y un austríaco.