La gran estatua de madera es una imagen poco halagadora de Donald Trump y se encuentra en Eslovenia, la patria de su esposa Melania.

La construcción de casi ocho metros de altura muestra a Trump con su peinado característico, traje azul, camisa blanca y larga corbata roja. Su brazo derecho con el puño crispado se alza como el de la Estatua de la Libertad en el puerto de Nueva York.

Al accionarse un mecanismo, se separan los labios rojos y aparecen dientes como los de un tiburón. “Como todos los populistas, la estatua tiene dos caras”, dijo el escultor Tomaz Schlegel. “Una es amable y cordial, la otra es la de un vampiro”.

El monumento se alza sobre una propiedad privada entre la vegetación y las colinas de la aldea soñolienta de Sela pri Kamniku, unos 30 kilómetros al noreste de Liubliana, la capital.

Schlegel, que es arquitecto, dijo al defender su obra que es “una provocación contra el populismo del que el mundo está lleno”.