En el marco de las elecciones europeas, el ultraderechista Frente Nacional liderado por Marine Le Pen, sacó el 25% de los votos. Hubo aumento de partidos de derecha en Alemania, Italia y Grecia, entre otros. En total, tendrían 100 de los 700 diputados del Parlamento Europeo.

La extrema derecha sacudió los estamentos de la Unión Europea, liderada por un Frente Nacional (FN) que provocó un terremoto político en Francia al convertirse en la primera fuerza del país en las elecciones legislativas europeas, según los primeros sondeos. En Alemania, Italia y Austria también los grupos de derecha aumentaron su caudal electoral. Los partidos antieuropeos y de ultraderecha podrían sumar unos 100 escaños, sobre los 700 del Europarlamento.

El Frente Nacional de Marine Le Pen logró una victoria histórica obteniendo entre 24 y 25% de los votos, por delante del partido conservador UMP (20 a 21%) y relegando al Partido Socialista (en el poder), que sólo logró entre 14 y 15%, al tercer lugar. Esta es la primera vez que el Frente Nacional encabeza una elección nacional y supera el 20% de los votos.

“Es un resultado histórico. Somos ahora el primer partido de Francia”, indicó Florian Philippot, vicepresidente del Frente NacionalN. Para la ministra socialista francesa Segolene Royal, este resultado es un “golpe a escala global”.

De inmediato el FN pidió la disolución de la Asamblea Nacional francesa, dejando en evidencia la confusión de géneros entre las cuestiones nacionales y europeas de esta elección marcada tradicionalmente por una alta abstención y en la que los que acuden a las urnas lo hacen, en parte, para ejercer un voto castigo al gobierno nacional.

La crisis de gobernabilidad que plantean estos resultados llevaron a que el presidente francés, François Hollande llame de urgencia una reunión con su gabinete para resolver los pasos a seguir.

En Alemania, el antieuropeo Alternative für Deutschland sacaría siete escaños y el filonazi NPD uno. Aunque la CDU de Merkel seguiría siendo el partido con más peso, con 37 eurodiputados. En Austria, el grupo antieuropeo FPÖ doblaría su tamaño, mientras el Jobbik húngaro lograría el 15%. En Grecia, la izquierda de Syriza es el más votado y los ultraderechistas de Amanecer Dorado serían tercero.

En el marco de las elecciones europeas, unos 400 millones de electores de 21 países debían elegir a 751 diputados para los próximos cinco años. Por primera vez en la historia del Parlamento, cuyos miembros se eligen por sufragio universal desde 1979, los partidos antieuropeos y de ultraderecha podrían sumar unos 100 escaños.