La Iglesia advirtió sobre “la fragilidad de la condición laboral de miles de hermanos” y acerca de “las situaciones de precarización laboral en que están inmersos buena parte de los trabajadores que no tienen acceso a sus derechos sociales, ni protección del Estado, y que son señales de alerta que no se pueden desoír”.

Lo hizo en el mensaje final de la tradicional Semana Social que anualmente organiza el equipo de Pastoral Social del Episcopado en el hotel sindical 13 de Julio, en Mar del Plata.

Para ello, se basó en las inquietudes que expusieron los dirigentes políticos, sindicales y sociales que expusieron durante el encuentro.

El sábado habían participado de un panel los secretarios generales de la CGT Azopardo, Hugo Moyano; Balcarce, Antonio Caló, mientras que por la Azul y Blanca estuvo Luis Cejas. También estuvieron los titulares de las dos CTA, Hugo Yasky y Pablo Micheli.

Leé también: Micheli habló de un paro nacional para los primeros días de junio

El encuentro se desarroló tras la sanción esta semana de la ley antidespidos y el veto presidencial que profundizó el enfrentamiento con las centrales obreras, que analizan convocar a una movilización de protesta. Los más duros se inclinan por un paro general.

Los obispos expresan, además, su “preocupación por los rostros concretos de quienes viven en la miseria y no cubren sus necesidades más elementales. Particularmente tuvimos en cuenta la necesidad urgente de una adecuada nutrición infantil.

En el mensaje, dicen que su intención con la Semana Social es “promover un espacio de diálogo para crecer en la amistad social” que esperan se viva en todo el país”.