Reconoció su culpa ante un juez, pidió perdón a los 8 peatones que hirió y dio una curiosa explicación de su comportamiento. Lo sentenciaron a prisión preventiva de dos meses.

Un tribunal de Moscú ordenó la prisión preventiva de dos meses para el taxista que el pasado sábado se subió con su auto en una vereda del centro de Moscú e hirió a ocho peatones, entre ellos dos hinchas mexicanas. Dijo que no dormía hace dos días y que se “confundió el freno con el acelerador”.

“Pido perdón por todo lo que hice. Estoy muy arrepentido por lo ocurrido, reconozco plenamente mi culpa y pido perdón a todos los afectados”, dijo el ruso, Chinguiz Anarbek, ante el tribunal.