Comenzó este viernes la audiencia de apertura de investigación a cinco jóvenes acusados de abuso sexual grupal a una adolescente de 16 años en 2012, ocurrida en una fiesta en una casa de Playa Unión, en Chubut.

Por las características del presunto delito, la audiencia se realizó a puertas cerradas en Rawson, bajo custodia policial y con la presencia de militantes de varios colectivos feministas, que distribuyeron panfletos vinculados con el caso.

Los señalados por la acusación son cinco jóvenes (cuyas iniciales son TM, LDV, LM, RV y EQ), todos mayores de edad ahora, quienes fueron bautizados como “la manada de Chubut”. “Son todos hijos y nietos de políticos y familias de mucho dinero y poder en la región”.

La acusación se hizo pública a través de las redes sociales en enero pasado, pero llegó ahora a los estrados judiciales porque al tratarse de un delito de instancia privada debía contar con la denuncia formal de la supuesta víctima.

“Uno de los cinco imputados no estuvo presente ya que vive en Miami, lo que fue aprobado por el juez. También estuvieron presentes el padre y una hermana de la víctima. Para los acusados hubo una custodia muy grande y poco habitual siendo que son los imputados, lo que se entiende solamente porque son de familias de nombre en la zona”, explicó Guajardo.

Guajardo, además, relató cómo fueron los hechos hace siete años: “El abuso fue en un casa de Playa Unión en una fiesta privada, en la que la joven estaba con otras seis amigas, todas de Puerto Madryn. En un momento de la noche fue llevada a una habitación oscura y llena de camas, en la que mientras dos o tres jóvenes la violaban, uno cuidaba que no entrara nadie más”.

La joven estaba medio desvanecida y bajo los efectos de algún tóxico durante el abuso, ya que después de la reunión durmió un día entero. Lo grave de la situación fue que la familia optó por irse de la ciudad por las presiones y amenazas para callar el hecho que recibía su hija, quien hasta que se animó a realizar la denuncia tuvo tres intentos de suicidio.