Este miércoles en el Salón Blanco del Palacio de Justicia dio inicio el Curso sobre Proceso Judicial Electrónico que se extenderá hasta el 17 de diciembre. La conferencia inaugural estuvo a cargo de la ministra de Ciencia y Tecnología, Alicia Bañuelos. “Las sociedades avanzadas, por haberse digitalizado mejor, tienen un aumento en su producto bruto porque se produce un efecto positivo, por lo que el proceso de digitalización redunda en un bienestar para la sociedad”, expuso Bañuelos.

La ministra de Ciencia y Tecnología fue presentada por el secretario relator del Superior Tribunal de Justicia y coordinador del Curso sobre Proceso Judicial Electrónico, doctor Alejandro Flores Dutrús. Del evento también participaron el ministro del Superior Tribunal de Justicia, doctor Omar Uría, magistrados, funcionarios y agentes judiciales.

En el inicio de su conferencia, la ministra Bañuelos hizo alusión a la aceleración de los cambios tecnológicos en los tiempos actuales y que ante este panorama “la primera dificultad con la que se encuentra nuestro cerebro es la realización de procesos lineales y la revolución científica y tecnológica es exponencial, lo que demanda otro tipo de procesamiento de la información”.

Más adelante, la funcionaria apuntó que “esta gran revolución afecta a casi todo el quehacer humano y lleva a un reclamo de las personas hacia los gobiernos y las empresas para que se garantice la participación no sólo local sino global”.

La ministra añadió que se prevé para el 2045 la presencia de una inteligencia suprahumana y paralelamente un proceso de complejización de las dinámicas sociales, por lo que hay que trabajar para que las sociedades estén preparadas para afrontarlo y controlarlo.

Destacó el acceso, adopción, adaptación, apropiación e innovación como los pasos para producir información de manera más rápida y transformarla. La pregunta que se planteó fue ¿cómo podemos competir desde San Luis para producir conocimiento de la manera en que el mundo lo necesita? y la respuesta aportada por Bañuelos fue la actitud hacia la creatividad y la innovación y la ubicación en los espacios sociales que ocupamos, como agentes de cambio.

Se refirió también a los parámetros que se utilizan para evaluar los procesos de innovación de los distintos países, como ubicuidad (capacidad de conexión permanente), asequibilidad (cuánto cuesta estar conectado), fiabilidad (disponibilidad del servicio), velocidad (facilidad de acceso y uso) y aptitud (capacidad de usuarios dispuestos para incorporar servicios digitales a sus vidas).  “Las sociedades avanzadas, por haberse digitalizado mejor, tienen un aumento en su producto bruto porque se produce un efecto positivo, por lo que el proceso de digitalización redunda en un bienestar para la sociedad”, indicó en alusión a estos ítems.

Hacia el final de su disertación, la doctora Bañuelos manifestó que hay que “contar con gente formada que se haya adecuado a la tecnología y pueda innovar, para ello hay que realizar un trabajo en las escuelas, hay que capacitar jóvenes que participen activamente de este proceso que no va a frenar y que requiere que todos los componentes de una sociedad participen siendo creativos”.

También disertó la doctora Ana María Boiero -secretaria de Informática del Superior Tribunal de Justicia-, quien desarrolló la temática “Expediente electrónico como política de Estado y su marco legal” y manifestó que en lo que a expediente digital respecta, el Poder Judicial de San Luis “es una marca, es el espejo en el que se miran los otros poderes judiciales de la Argentina, la realidad es que a nivel país somos pioneros absolutos y en relación a los países de Iberoamérica, los únicos que tienen algo parecido a nosotros son Chile y Uruguay”.