Los científicos combinaron las observaciones satelitales con datos sobre actividades humanas para mapear las ubicaciones en las que el agua dulce está cambiando y determinar por qué.

La misión descubrió que las áreas de tierra húmeda se vuelven aún más húmedas, mientras que las tierras secas se secan aún más. Algunos de los cambios, tanto positivos como negativos, se debieron a acciones humanas, mientras que otros factores como el cambio climático, también desempeñaron un papel importante.

A pesar de que la Tierra está cubierta de agua, solo entre el dos y el tres por ciento es agua que se origina de manera natural, conocida como agua dulce. Se encuentra en lagos, ríos, nieve, aguas subterráneas y hielo. La pérdida de agua dulce de las capas de hielo en los polos, atribuida al cambio climático, tiene implicaciones para el aumento del nivel del mar.

El agua dulce es uno de los recursos más esenciales de la Tierra, para el agua potable y la agricultura.