Los expertos de la agencia espacial de Rusia intentaron otra vez tomar su control, sin éxito. Cuándo va a precipitar y qué puede pasar: seguí su trayectoria minuto a minuto.

La nave espacial rusa Progress M-27M sigue en su caída descontrolada hacia la Tierra. Los expertos de Roscosmos, la agencia espacial rusa, intentaron anoche volver a tomar el control del carguero y nuevamente fracasaron.

La información fue confirmada a la agencia de noticias rusa RIA Novosti por una fuente que participa en el trabajo de rescate del aparato. “Mientras la nave atravesaba la zona de visibilidad de los centros rusos terrestres de radiocomunicación, le fueron enviadas varias órdenes que quedaron sin respuesta por parte de Progress. La nave continúa cayendo sin control de la órbita”, dijo la fuente.

La nave Progress-M27M despegó el martes desde la base de Baikonur rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI), pero se situó en una órbita superior a la prevista por causas que aún se investigan. Media hora después del lanzamiento, se anunció que las estaciones terrestres no recibían los datos telemétricos completos del carguero. Desde entonces, los expertos rusos intentaron volver a tomar su control, sin éxito.

El lanzamiento de la nave, el martes. Algo salió mal y quedó fuera de control

El carguero pesa 7,289 toneladas, el equivalente a más de siete autos. Lleva unas tres toneladas de alimentos, combustible y equipamiento para la estación. Esta nave de carga no tripulada está compuesta por tres módulos: uno de propulsión, otro de combustible y un tercero donde lleva la carga.

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Según las nuevas proyecciones del sitio www.satflare.com, que monitorea en tiempo real su recorrido, el Progress caería entre el 7 y el 11 de mayo. Pero nadie sabe dónde: el Progress puede precipitarse sobre cualquier lugar de la Tierra. Alrededor de las 10.15 de la mañana, según estaba pasando sobre el Océano Indico.

Miguel San Martín, el ingeniero aeroespacial argentino que trabaja en la NASA, dijo que las probabilidades de que caiga en un lugar urbano son “mínimas” y que tampoco hay riesgos de impacto porque el módulo se desintegrará al ingresar a la atmósfera.