Es ovolactovegetariano rabioso. No le gustó un Porteños con una vegana arrepentida. Y él ahora viene con sus verdades.

Gente, los invito a leer este artículo… No se me ocurre una mejor ilustración de lo que es la manipulación, la desinformación, el crear miedo, intentar frenar un ideal de tantos y de muchos más en el futuro. Con esta nota, Clarín intenta imponer una figura de vegano como alguien débil, anémico y triste. ¿En qué se funda la nota? Es el testimonio más vacío que alguna vez leí.”

Extraído de los comentarios que van en fila después de las notas que se publican en la web de este diario. ¿Firmado? Nicolas Díaz, ovolactovegetariano rabioso.

Esto es así. Un día después de que la señorita María Bereciartúa admitiera públicamente su condición de “vegana arrepentida” (28/4/2015), Nicolás fulminó la casilla de mails de este cronista quien, en un verdadero acto magnánimo, le propuso una suerte de derecho a réplica a modo de entrevista: “Primero me gustaría que esto  no se considerara un derecho a réplica -pide Nicolás-, sino más bien una oportunidad de escuchar otra opinión. No es una réplica porque yo no tengo derecho a obligar a otra persona a pensar de determinada manera”.

Al grano: ¿es verdad que la primera generación de veganos fue fan de Popeye?

Bueno, Popeye…, admito que tengo que recordar quién era. Popeye me pareció un dibujito espectacular. Les muestra a los chiquitos las ventajas de comer verduras y, en contraposición, pueden apreciar al bruto llamado Brutus. Genial.

Nico, ¿puede ser que los veganos se rían menos que el resto de los humanos?

Mirá, el otro día conocí a un bombero que medía dos metros, ¿por lo tanto infiero que todos los bomberos son altos? Puede que hayas conocido a un vegano infeliz, pero eso no significa que todos los veganos sean infelices. De hecho una persona con una buena dieta vegetariana va a tener niveles altísimos de energía, lo que va a facilitar tener una vida alegre y divertida (…) Si me permitís, me gustaría que se entienda que la decisión de hacerse vegetariano es compleja y requiere, por lo menos para mí, mucho esfuerzo y  convicción.

¿Me parece a mí o no hay veganos pobres?

La verdad, no me consta si hay o no veganos pobres. Además, ¿a qué te referís con pobres? ¿A personas sin recursos ni para comer?

Me parece que la pregunta apunta a decir que ser vegano es caro, y que por eso la gente no lo elige, lo cuál no creo cierto. La plata está lejos de ser el factor principal por el cual la gente decide no hacerse vegano.

Te lo pregunto con toda la solemnidad del mundo: ¿No es un poco frívola la sola posibilidad de elección en un mundo donde todavía hay gente que se muere de hambre?

Situación hipotética: estamos en la fila del supermercado, vos con bolsas llenas de carne y yo llevando verduras y frutas. Salimos del supermercado y vos, además de haber pagado más por lo que decidiste llevar, me recriminás que mi posibilidad de elección fue frívola porque hay gente que muere de hambre. ¿No hay una falacia evidente en tu argumento?

Puede ser…

¿Acaso vos no ejerciste una posibilidad de elección al comprar carne? Me parece importante resaltar que decidir ser vegetariano es optar por no matar animales, lo cual es una decisión realmente trascendente, no un capricho frívolo. Además hay muchas fuentes que sostienen que una alimentación vegetariana puede terminar con el hambre en el mundo.

Con una mano en el corazón, ¿cuántas veces  te tentaste con un BigMac?

Recuerdo cuando en mis primeros días de vegetariano me torturaba con ese tipo de preguntas. Me parecía inconcebible la idea de que nunca más fuera a comer un big mac. Era fanático de McDonald´s… Bue, si bien al principio me tentaba la posibilidad, la idea se caía a pedazos contra mi convicción. Ahora  sólo imaginar un big mac entrando en mi estómago me causa un fuerte rechazo.

¿Te ves obligado a tener una pareja que coma lo mismo que vos?

Creo en un mutuo respeto, aunque encuentro algo de verdad en eso que insinuás. En nuestra sociedad la gente vive a la defensiva, sin ganas de escuchar distintas opiniones.Como lo normal es que uno no piense demasiado en su dieta y se pase la vida comiendo carne, cuando aparece una persona que empieza a hablar de lo pésima que es la carne, sucede que la gente ve a uno como una amenaza y puede terminar aislado.