El plantel que conduce Alejandro Sabella tuvo su primer día de trabajo en el predio de la AFA. De los 26 citados, el único ausente fue Angel Di María, con licencia hasta el viernes.

Se encendió la ilusión. Día uno para la Selección Argentina de Alejandro Sabella en el predio de Ezeiza. A 17 días para el comienzo de la competencia y a 20 del debut argentino ante Bosnia (el 15 de junio a las 19, en Río de Janeiro) por la primera fecha del Grupo F, 24 de los 26 futbolistas citados por el entrenador argentino se presentaron al complejo de la AFA e iniciaron su preparación en dos turnos que arrojaron buenas noticias.

Por la mañana no hubo demasiada acción en Ezeiza. El primero en llegar fue Nicolás Otamendi, quien arribó alrededor de las 7.30 y realizó trabajos en el gimnasio. Entre las 8.15 y las 9 arribaron el resto de los jugadores, quienes se realizaron diferentes chequeos médicos, desde cardiológicos hasta la visita de un otorrinolaringólogo. El único que salió a correr por el césped de una de las canchas del predio durante la mañana fue Javier Mascherano.

Luego de esto, hubo una charla de Sabella en la que marcó los pasos a seguir. En principio, el plantel se entrenará por primera vez esta tarde. Y el 9 de junio partirá rumbo a Belo Horizonte (el 2 de junio vence el plazo para confirmar la lista definitiva con 23 futbolistas).

Por la tarde, José Sosa, quien había llegado en la mañana al país tras disputar el sábado la final de la Liga de Campeones, se sumó al grupo. Claro que la principal noticia de la práctica vespertina tuvo que ver con otros dos volantes: Fernando Gago y Ever Banega, quienes trabajaron a la par del resto de sus compañeros. El de Bocaya tiene el alta tras una distensión de rodilla que sufrió en abril, mientras que el de Newell’s está recuperado de una infección respiratoria padecida en el final del torneo.

En el turno vespertino, Sabella dividió al grupo. Por un lado, una línea de cinco defensores (integrada por Pablo Zabaleta, Federico Fernández, Martín Demichelis, José María Basanta, Marcos Rojo ) realizó trabajos tácticos y de fútbol reducido ante un grupo de cinco volantes. El resto de los jugadores trabajaron junto al preparador físico Pablo Blanco. Por su parte, Augusto Fernández, quien padece un esguince de rodilla grado II, podría comenzar a trabajar con pelota el miércoles.

El único ausente fue Angel Di María -tal vez el jugador argentino de mejor presente- quien terminó la temporada con Real Madrid el sábado y tiene licencia hasta el viernes. El Fideo llega como campeón de la Liga de Campeones de Europa y tras ser figura en la final.

trabajos en espacios reducidos