Hace poco el científico analizó y secuenció el ADN de 250 muestras de agua recogidas en el famoso lago escocés. Los resultados: el «monstruo», que fue avistado por primera vez en el siglo VI, no es un plesiosaurio, un gran reptil acuático, ni un pez gigante.

«Encontramos una cantidad significativa de ADN de anguila» en las aguas del Lago Ness, explicó Gemmel.

«Nuestros datos no revelan su tamaño pero la importante cantidad que encontramos hace que no podamos descartar la posibilidad de que haya anguilas gigantes en el Lago Ness», subrayó.

Dicha hipótesis crece día a día. Y ahora un nuevo video captado con una cámara acuática abona los dichos de Gemmel. «Seamos honestos, ves un objeto grande con forma de anguila pasando por tu cámara en el río Ness, lo primero que pensás es que se trata del monstruo del lago», escribieron junto a las imágenes en la cuenta de Twitter @FishtheNess.

El video muestra a una criatura similar a una anguila grande que pasa de izquierda a derecha y espanta a otro pez que está en primer plano.