Le ganó 2-0 a Roma (4-0 en el global) con goles de Ronaldo y James. En otro encuentro, el Wolfsburgo derrotó 1-0 al Gent (4-2 en el global)

Se jugaron los primeros partidos de vuelta de los octavos de final de la Liga de Campeones de Europa, y los equipos locales ya lo tenían resuelto de antemano. Es que gracias a sus victorias de visitantes en la ida, el Real Madrid (2-0 a Roma en el Olímpico ) y Wolfsburgo (3-2 a Gent en Bélgica) encararon con tranquilidad la vuelta y ambos resolvieron fácilmente sus series.

El Real le ganó 2-0 a una Roma que arrancó con todo y tuvo tres chances claras de abrir el marcador, pero que se fue derrotada por sus carencias y la contundencia local. Los italianos salieron al Bernabéu sabiendo de su desventaja y, desde lo posicional y actitudinal, lograron emparejar la -a priori- diferencia de calidad entre ambos conjuntos. Así, a los 14′ Edin Dzeko tuvo una chance inmejorable. El bosnio quedó cara a cara con Keylor Navas y disparó desviado.

Pero poco a poco los dirigidos por Zidane los fueron metiendo cerca de su área, con buena tenencia y rapidez por las bandas con Modric y Bale. Los visitantes debieron resignar el ímpetu del principio y plantarse de contra. A pesar del cambio de plan obligado, los romanos volvieron a tener una de las mejores oportunidades a los 28′.

El egipcio Mohamed Salah quedó mano a mano tras una gran asistencia de Dzeko y no le vantó la cabeza para definir: se le fue ancha. Segunda chance desperdiciada.

El conjunto merengue también tuvo sus situaciones a través de Cristiano Ronaldo. A los 31′ Szczesny le tapó un disparo desde afuera del área, y a los 34′ el arquero polaco llegó antes que el goleador a una pelota en profundidad de Modric, y alcanzó a tirarla al corner. Poco para el Real en la primera etapa, que parecía jugar a media máquina.

El complemento comenzó igual a los últimos instantes del primer tiempo. El partido se hacía de ida y vuelta, pero las mejores ocaciones eran de la Roma. A los 6′, Salah volvió a patear desviado en un mano a mano con Navas, en lo que fue la tercera jugada idéntica del partido con el mismo final. Diez minutos después, el capitán Alessandro Florenzi se sacó de encima a Ramos con un autopase y disparó cruzado: gran respuesta del arquero.

La Roma intentaba, pero apareció CR7 a los 64′ y sentenció la serie. Modric abrió para quien reemplazó a Bale, Lucas Vászquez, metió el centro para el portugués y éste se anticipó a su marca, imposibilitando la reacción del arquero y la levantada italiana.

 

A partir de allí ya no hubo serie ni partido. Cuatro minutos después, James culminó una contra para que la diferencia sea aún mayor. La manejó Ronaldo, abrió para el colombiano, que definió razante y fuerte por entre medio de las piernas del arquero, de pobre reacción. 4-0 en el global.

En el otro encuentro por la competencia, el Wolfsburgo le ganó 1-0 al Gent con gol de Schuerrle y sentenció a los belgas con un contundente 4-2 en el global.